Salud, dinero y…

Seguro que más de una vez habrás o te habrán cantado aquello de “salud, dinero y amor…” para, acto seguido, plantearte en qué orden de prioridad los pondrías tú.

Y, la verdad, es que la respuesta varía mucho en función de la edad, situación y experiencias de cada uno. Pero, créeme, la duda surge en el 2º y 3º puesto del curioso ranking. En el primer puesto de prioridades, la mayoría pone la salud. Y esto ya era así antes de la actual situación de pandemia que nos ha hecho ver lo frágiles que somos ante agentes externos que, nada tienen que ver con el status ni el dinero.

Y, pese a reconocer la calidad técnica y, sobretodo, humana de nuestra Sanidad Pública, quien más quien menos hemos sufrido la saturación que vive el Sistema Sanitario. Para paliar esas deficiencias, en los últimos años han tomado mucho protagonismo las pólizas de Seguros médicos. Y, como siempre que algo empieza a “popularizarse”, de repente el mercado se ve invadido de ofertas de todo tipo en las que exclusivamente se pone en valor el precio a pagar, sin profundizar en las coberturas. Por desgracia, seguimos comparando precios sin pararse a leer qué servicios estás pagando y eso lleva a que personas que contratan un seguro de salud, cuándo han de acudir a algún especialista o precisan un ingreso hospitalario, se encuentran con la sorpresa de que su póliza sólo cubre la asistencia primaria, o sea, la visita de medicina general.

Mi padre decía que lo barato sale caro y, si lo que nos jugamos es nuestra salud y la de nuestra familia, la elección de este tipo de seguros bien merece dedicarle el tiempo suficiente para asegurarnos una correcta protección.

Ejemplo de ventajas adicionales a valorar al contratar un Seguro de Salud (AXA SALUD OPTIMA-OPTIMA PLUS)

Una vez tengamos claro qué coberturas mínimas queremos, y sólo entonces, deberíamos fijarnos en el precio. ¿Tiene sentido pagar, aunque sea poco, por un servicio que no cubre nuestras necesidades?

Quizás te pueda sorprender que en un blog en el que solemos tratar temas de planificación financiera, hoy te hable de Seguros de Salud. Para empezar, yo no concibo un asesoramiento a mis clientes en el que no me preocupe por hacerle ver que ha de tener cubiertos los diferentes riesgos que puedan trastocar la planificación financiera que hemos establecido para llevar a cabo sus objetivos futuros, y el hecho de tener acceso inmediato a los mejores tratamientos médicos, no me negarás, es una buena medida para ello. Pero, además, mi misión es optimizar tus recursos, por lo que si veo que estás pagando por servicios que no tendrás o, a veces, incluso, por servicios que no necesitas, también te lo diré.

Eso sí, como ya dije en su día hablando de los Seguros de Vida, lo que no podemos hacer es “acordarnos de Santa Bárbara cuando truena”, es decir, no esperemos a tener una enfermedad grave para pensar en estas contingencias porque entonces ya es tarde.

Con este tipo de seguros, la gente es muy radical: o están totalmente en contra, defendiendo las bondades de la Sanidad Pública (que, insisto, las tiene) o, por el contrario, los hay que no quieren oír hablar de esperar 6 meses para poder visitarse con un especialista. Y lo digo por propia experiencia, ya que en mayo le dí una oportunidad a mi doctora de cabecera –por aquello de que ya conoce mis “debilidades”-,  y me dieron hora para visitarme con el otorrino en Noviembre, por lo que  acabé yendo a la semana siguiente a un especialista del cuadro médico de mi Seguro privado de salud.  Los dos sistemas tienen tus ventajas y lo bueno es conocerlas y, sobretodo, aprovecharlas.  La salud es lo primero…

¿Quedamos la semana próxima para otro café?

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